sábado, 5 de septiembre de 2020

Sabadabadá

(De sábado a sábado)


Sábado 29 de agosto

Tadeu no ha muerto viva Dateu

Se comunica por guasap nocturno a Tadeu, tras el impuesto mes de descanso agosteño (un tercer florilegio de Paul Valéry en agosto debió de parecerles demasiado) que por “algunas discordancias y malentendidos [con la sección]” se ha decidido “dejar en suspenso tu [el] brevete diario durante el próximo curso”. Brevete: suena mal. Y no ha sido breve: por poco no se completarán tres años;  habrán sido más de mil recuadros, uno diario menos los domingos; y la confirmación, tantas veces constatada, de que la forma acaba determinando el fondo: el género, medio aforístico medio telegráfico, conformaba un pensamiento urgente y lapidario.  Algunas veces, tuvo cierto sentido; es decir: hay frases que me habría gustado leer en la pluma de otro. Quiere decirse: que a Tadeu le habría gustado leer en etc...

 

Domingo 30 de agosto

Último domingo de agosto

Digestión del despido y traslado de la noticia a algunos cercanos. Estupefacción en algunos, sorpresa en otros. Disgusto en todos. A saber el grado de sinceridad de uno u otro, pero siempre reconforta el ego un encomio ajeno. Sin embargo, qué buena y muy explicable la levedad del dejar de ser. Sensación de liberación por no tener que retomar, por obligación, y no por vocación, la tarea diaria de buscar un tema, por un lado, y acabar practicando, por el otro, una inevitable autocensura, más aún al saberse Tadeu los últimos tiempos “bajo vigilancia”. Tadeu vivía sólo, o prácticamente, para el recuadro, pues nació de un encargo. La ventaja de que Tadeu sea una mera emanación es, como siempre en estos casos, la distancia con el yo, siempre múltiple. Tadeu era parte de esa multiplicidad y, se mire por donde se mire, un colectivo en sí. Su pensamiento surgía de la escritura, como en realidad debería ser siempre, si bien no ocurra casi nunca. El ser humano piensa, por lo general, sin necesidad de poner su ideación por escrito. Gran parte de sus males tal vez provengan de esto. Una vez escrita, la idea suele dejar de obsesionar y hasta de ser propia. En todo caso se perfecciona y llega a ser algo más que barrunto. Lo que pensamos no lo pensamos hasta que lo escribimos. Lo otro es reacción, no acción y mucho menos meditación.  Al Código Penal le cuesta entenderlo. Esa continuidad del yo… sin la cual sería complicado defender el libre albedrío, base de las relaciones humanas y de la vida en sociedad. El cerebro, química y electricidad, sigue siendo el gran desconocido.

Y Tadeu  es más libre siendo Dateu.


Lunes 31 de agosto

Dimisión

Siguen las muestras de apoyo y descontento por la supresión del recuadro, que menudean al ritmo del conocimiento de la nueva. AE me sugiere que haga un álbum con los textitos. “Tengo poco aprecio a lo propio”, le contesto. Imagino, para pasar el rato, que hoy Tadeu habría publicado algo parecido a esto: “DIMISIÓN. La destitución de CAT (dimisión en realidad, al no allanarse a las pretensiones de sumisión de Pablo Casado, azuzado por el sólito coro de los puñales) es el acontecimiento más interesante del curso político que empieza: el que ella deje de ser la portavoz de grupo, vale decir de los diputados del Pp, elegidos por millones de españoles, para volver a ser la portavoz de sí misma no hace sino confirmar la bajísima calidad del sistema político español. Qué esperar por otro lado del mismo cuando permite que se multe a los diputados que disienten y anula toda posibilidad de relación privilegiada y rendición de cuentas entre el electo y los electores, como ocurre en la ilustrada Francia o incluso en el denostado Reino Unido. Es el sistema, cretinos”.

Después del 31 no viene el 32 sino el 1.

 

Martes 1 de septiembre

Violines y violones desafinados de otoño

Siguen los testimonios de afecto y adhesión a Tadeu. La diferencia entre saberse en agosto o en septiembre es realmente abismal. No hay otro salto de sensaciones tan grande en todo el calendario. Ni siquiera el nuevo año arrancando en enero.  Por eso quizá el otoño desafina y hace desafinar. Tadeu hoy habría publicado probablemente este textito: “BIELOS. Siguen las grandes manifestaciones en Bielorrusia en contra del dictador y del fraude electoral a pesar de la represión; o tal vez a causa de: el eco informativo de las mismas es absolutamente decisivo para que sigan produciéndose: ¡tantas revoluciones han muerto por falta de atención mediática! La represión, si se sabe vender, vende. Se juega hoy algo más que el futuro de ese país-tampón entre el Occidente libre y la Rusia emputinicida: se trata de ver si la Unión Europea sigue agazapada y a la espera de que los demás decidan por ella. Como en el caso del envenenamiento del opositor ruso Alexei Navalni: ¿hasta cuándo se dejará a Putin imponer su política mafiosa? Geoestrategia o Realpolitik no son más que eufemismos para encubrir la cobardía política estructural de la UE y la falta de una acción exterior común. Borrell  no se saldrá del guión”. Sobran espacios. No habría cabido. Hubiera debido ser un poco más corto;  y no sé qué palabras (y por tanto matizaciones) habrían sido sacrificadas. Pero no tiene ya sentido buscarlas. Ventajas del formato libre.

 

Miércoles 2 de septiembre

Una de dos

Ya parece lejano el despido de Tadeu. El tiempo que vuela todo lo erosiona. Algún que otro rezagado da el pésame por lo que todos (los que se me han manifestado hasta ahora) han considerado “un error” del periódico. AE escribe en su blog sobre el asunto un bello obituario y una crítica a la decisión. Se entienden las ganas de Tom Sawyer de asistir a escondidas a su propio funeral. Los funerales deberían hacerse en vida  y sin el interesado. Seguramente habría hoy publicado Tadeu algo relacionado con la reunión de Sánchez con los del Ibex, afeando que los del Ibex se dejen instrumentalizar: el Presupuesto es la clave de la gobernabilidad y mientras no se defina éste y con qué apoyos, no se entiende todo este toreo de salón, puro espacio publicitario pagado. Pagado por el contribuyente. Podría haberse titulado el recuadro: “Salón de otoño”.  O tal vez Tadeu habría optado por otro asunto, y lamentar la falta de contextualización de las cifras de contagio por el coronavirus: nada significa ni nada aporta comparar los contagios de hoy con los de la pasada primavera mortal, pues ni el número de test ni los criterios para efectuarlos tienen nada que ver. Por no hablar de comparar cifras de contagio entre países: carece de todo sentido y pertinencia en esta fase, pues seguimos sin estimaciones de prevalencia mínimamente fiables. Sólo los datos de fallecimientos y  ocupaciones de camas hospitalarias y de UCI tienen un poco de base e interés. Pero a la prensa le renta más hablar del número de contagiados, un cifra que nada ilustra vista así tan de cerca (tal vez signifique algo de aquí unos meses o un año, o dos...) pero que sirve para agitar y vender, que es de lo que se trata. La ciencia, como suele, bien calladita sobre el asunto de los datos y su falta de homogeneidad. No sé cuál de los dos asuntos habría elegido Tadeu. Y además no importa.



Jueves 3 de septiembre de 2020

Inercias

Merkel alza la voz por el caso del envenenamiento del opositor Navalni, que si sobrevive quedará muy mermado. Hay pruebas de que hubo veneno y que éste era el que se gasta en la esfera putinesca. La de Merkel es la única voz (a veces con Macron) que tiene aún cierto peso en el concierto europeo. Pero ya no en el mundial. Los demás son jilgueros que apenas trinan para sus aburridas parroquias. Tener que tratar con asesinos como si no lo fueran ha de ser duro para todo estadista cabal y moralmente decente como Merkel. Su salida de la política, anunciada con tanta antelación, al final no parece quitarle autoridad ni vigor, si bien fue en sí misma un error: su sucesión catastrófica en el partido así lo está probando. A ver si las palabras de Merkel se traducen en actos y quién la sigue en Europa.  En España, espejo lejano y cercano, donde lo que ocurre fuera no suele interesar nada a los líderes políticos, Sánchez y Casado escenifican sus desencuentros. Sin pudor alguno: cada uno a lo suyo. El presidente a reforzar su relato de la mano tendida; el agazapado, a reforzar su relato de la mano tendida.  En realidad, ninguno desea nada que no sea evitar los errores no forzados. La política se parece bastante al deporte profesional. Gestión y rutina y espectáculo Algo en realidad muy aburrido y para públicos preconvencidos. Quizá sean estos tiempos de pandemia bastante extraordinarios, pero no por ello desaparecen las inercias. Éstas siempre acaban prevaleciendo. Pocas veces se es consciente de que el mundo cambia a ojos vistas.

 

Viernes 4 de septiembre de 2020

La buena vida

Trapiello debuta en El Mundo. Siempre nos quedará Trapiello. El PP pide que Solbes vuelva a los mandos económicos: parece  -y sólo puede ser- un sarcasmo chusco, visto el balance histórico del  exministro socialista en términos de generación de parados. Otro chusco, Quim Torra purga a los convergentes anti Puigdemont del Govern, a falta de poder purgar a Artur Mas, que habla mucho y miente más, pero que acierta en comparar a Junts con las CUP. El independentismo cada día se asemeja más al Barça en crisis por la salida de Messi (quien, al final, parece que se quedará un año: este hombre es puro pragmatismo empresarial; sabe que ningún club querrá arriesgarse a que un juez diga que hay que apoquinar 700 millones y,  de todos modos, quedándose, incluso a disgusto, tendrá la sartén por el mango: pocos se atreverán a criticar al semidiós, ahora convertido en hijo pródigo regresado sin haberse ido). Torra sabe, a su vez, que si su equipo, tutelado por Puigdemont, quiere ganar a ERC en las elecciones autonómicas, de nuevo plebiscitarias, por supuesto,  ha de ser a base de radicalidad e irredentismo. La sobrepuja que no cesa. Los desplantes al Supremo. Él es El Supremo. Y es que ERC no acaba de rentabilizar la cárcel. Desde el primer momento, Torra ha tenido vocación de mártir: es de esa clase de hombres, tan peligrosa en política, que cree con fanatismo en sus ideas, importándole bien poco la realidad: no hay en Cataluña suficiente independentista dispuesto a sacrificar nada por su idea. De hecho, por ninguna idea. Cosas de la buena vida. No se ve el momento de que se toque fondo allí. Algo necesario a veces para recobrar si no la salud al menos el principio de realidad.

 

Sábado 5 de septiembre

Faroleros

Elogio de El Perdiu en su sosegado blog al Tadeu que ya no sale en Página 3. Lo que interesaba  (y fastidiaba, sobre todo) de Tadeu era sobre todo su visibilidad: esa recurrencia, esa pedrada inesperada en un lugar muy conspicuo. Sus ideas eran, en el fondo, secundarias.  Y es lógico que no durase: criticar embozado se considera un privilegio inmerecido (cuando no una villanía); no se entiende que el embozo sea garantía de independencia. La semana que viene nadie se acordará ya del recuadro. La fusión de Caixa y Bankia, intento desesperado de salvar lo salvable de unos y otros y del Gobierno en la quema que se cierne, coge desprevenidos a muchos, y sólo puede cabrear a Iglesias, el falso profeta de la Banca Pública (¡temblad malditos el día que tal engendro exista!). En la partida de póquer de los Presupuestos Generales del Estado todos van de farol:  Bruselas es la Banca (y el Banco) y quien siempre gana, y bien está que así sea. Ahora hay que sentarse a negociar partida a partida, línea a línea los PGE. ¡Qué técnica es la política real, la que realmente interesa, y qué poco informado anda el público de lo que realmente se juega en cada rubro, en cada línea! 


Resulta que algunos quieren ahora juzgar la Transición española en La Argentina. ¡En La Argentina! Berlanga habría podido hacer algo con esto.



Buona domenica...