lunes, 5 de diciembre de 2022

Viejas preocupaciones del Greco



Según el Consejo de Europa (su Greco), la situación de la justicia española de bloqueo es crítica en varios asuntos clave. Aquí

Y el addedum del informe de evalución que lo recoge.


Y aquí debajo una traducción exprés de los aspectos más "críticos" de dicho informe de evaluación:

"Prevención de la corrupción de los jueces

Recomendación v

13. El GRECO había recomendado a las autoridades que analizaran el marco legislativo que regula al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y su incidencia en la independencia real y percibida de este organismo respecto de influencias indebidas, con el fin de subsanar las deficiencias detectadas. 

14. El GRECO concluyó en el Segundo Informe de Cumplimiento que esta recomendación no se estaba aplicando. El GRECO reiteró la necesidad de eliminar cualquier posibilidad de que las autoridades políticas intervengan en el proceso de selección de los miembros del poder judicial.

15. Las autoridades españolas indican que las negociaciones sobre la renovación del Consejo General  Poder Judicial (CGPJ) se reanudaron en octubre de 2022. Sin embargo, se interrumpieron a finales de ese mes.

16. El GRECO lamenta la falta de resultados positivos en la aplicación de esta recomendación. Recuerda las normas aplicables del Consejo de Europa relativas a la renovación de los consejos de la magistratura:  

- en presencia de un órgano mixto, los jueces deberían poder elegir a sus pares, que se supone que los representan (de manera que se garantice la más amplia representación del poder judicial en todos los niveles), y así se evite la injerencia de los poderes públicos, incluidos el parlamento y el ejecutivo en cualquier fase del proceso de selección. 

Finalmente, el estancamiento de cuatro años en e nombramiento del CGPJ es un asunto de importancia crítica, que debe ser abordado de forma prioritaria (para conocer algunas de las consecuencias de esta situación, véase la Recomendación vi).

17. El GRECO concluye que la Recomendación v no se ha aplicado.

Recomendación vi

18. El GRECO había recomendado que se establecieran criterios objetivos y normas de evaluación para los nombramientos de altos cargos judiciales, a saber presidente de un tribunal provincial o de un Tribunal Superior de Justicia y un juez de la Audiencia Nacional o del Tribunal Supremo, para que dichos nombramientos no den lugar a ninguna duda en cuanto a la independencia, imparcialidad o transparencia del proceso. 

19. En su segundo informe de cumplimiento, el GRECO concluyó que la recomendación se aplicó parcialmente. El GRECO tomó nota de las medidas adoptadas para aumentar la transparencia del sistema de nombramientos al más alto nivel del poder judicial. Sin embargo, consideró que una mayor racionalización de los requisitos y procedimientos sigue siendo posible a través de nuevas medidas legislativas y reglamentarias, incluida la actuación en las áreas que son problemáticas en la práctica. 

20. Las autoridades españolas afirman que no hay novedades en este ámbito, ya que "no ha habido renovación de los miembros del Consejo General del Poder Judicial". 

Para una visión general de las normas europeas relativas a los consejos de justicia, véase el Dictamen nº 10 (2007) del Consejo Consultivo de Jueces Europeos (CCJE) a la atención del Comité de Ministros del Consejo de Europa sobre el Consejo de la Justicia al servicio de la sociedad, así como el Dictamen nº 24 (2021) del Consejo Consultivo de Jueces Europeos  (CCJE) sobre la evolución de los Consejos de la Magistratura y su papel en los sistemas judiciales imparciales.

21. El GRECO lamenta la falta de elementos nuevos a este respecto. Además, señala que tras una reforma de marzo de 2021 en la que se especifica el régimen ad interim del Consejo General del Poder Judicial (Ley Orgánica 4/2021), el Consejo en funciones no podrá realizar nombramientos para puestos judiciales de alto nivel. Esta situación es  muy preocupante.

22. El GRECO concluye que la Recomendación vi se sigue aplicando parcialmente.


Prevención de la corrupción de los fiscales

Recomendación ix

23. El GRECO había recomendado: (i) revisar el método de selección y la duración del mandato del Fiscal General; (ii) establecer requisitos y procedimientos legales claros para mejorar la transparencia de la comunicación  entre el Fiscal General y el Gobierno; y (iii) considerar otras formas de incrementar la autonomía del Ministerio Público en la gestión de sus recursos.

24. El GRECO ha considerado que esta recomendación se ha aplicado parcialmente en anteriores informes de cumplimiento. Ha reconocido que el punto i de la Recomendación se había abordado, aunque no entrañó ningún cambio en el método de selección y duración del mandato del Fiscal General, una vieja preocupación que empaña la percepción de la autonomía del fiscalía en España. 

El GRECO ha pedido que se tomen medidas adicionales para cumplir plenamente con los capítulos ii (transparencia de la comunicación con el gobierno)  y iii (autonomía de gestión en la asignación de personal a las diferentes fiscalías).

25. En el contexto de la reforma prevista de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que pretende establecer el protagonismo de los fiscales en el la fase de instrucción, el GRECO reafirmó la necesidad de seguir reflexionando sobre las salvaguardias adicionales que podrían introducirse en el seno del Ministerio Fiscal español para protegerlo de  toda injerencia indebida. También animó a las autoridades a emprender una amplia reflexión en este sentido. 

26. Las autoridades españolas indican ahora que el Reglamento del Ministerio Fiscal  (Real Decreto 305/2022), aprobado el 3 de mayo de 2022, establece las normas sobre la autonomía interna del Ministerio Público, como se indica en la tercera parte de  recomendación ix. Su adopción es especialmente importante, ya que  el anterior se remonta a 1969, antes de la promulgación de la Constitución Española y  el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal (OSPS). Este reglamento se refiere a la definición, la naturaleza constitucional, los principios rectores de la institución y la determinación del marco jurídico, la clasificación de las diferentes categorías que componen la carrera, y la regulación de la adquisición y pérdida de la condición de miembro del Ministerio Público. Asimismo, las situaciones administrativas, permisos, deberes y derechos, medidas de reasignación y  las sustituciones, incompatibilidades, prohibiciones y responsabilidades de los miembros del Ministerio Público. En particular, permite una mayor flexibilidad en  la asignación de personal;  en este sentido, el Título III se refiere al proceso de atribución de los puestos, incluidas las asignaciones temporales, los traslados y las sustituciones. 

La ley impide al actual Consejo nombrar al Presidente del Tribunal Supremo, a los Presidentes de las Audiencias Provinciales y de los Tribunales Superiores de Justicia, al Presidente de la Audiencia Nacional y al Presidente del Tribunal Supremo. Posteriormente, la Ley Orgánica 8/2022 permite al Consejo del Poder Judicial nombrar a los miembros del Tribunal Constitucional.

27. Además, el artículo 7 del citado reglamento consagra el principio de imparcialidad, según el cual el fiscal no está sujeto a órdenes, instrucciones o indicaciones. El Reglamento también establece el principio de publicidad, mediante la publicación en el Boletín Oficial (u otro medio), para las decisiones del Fiscal General en materia de nombramientos, ceses y comisiones de servicio, así como para las convocatorias o para las citaciones o avisos que deben publicarse, de acuerdo con la normativa en vigor.

28. Las autoridades también informan de la aprobación del Real Decreto 147/2022, que regula el sistema de sustitución y las medidas de apoyo o refuerzo en el seno del Ministerio Fiscal y establece las modalidades de sustitución y las medidas de apoyo o refuerzo en el seno del servicio, así como el procedimiento a seguir para reforzar los recursos humanos.

En consecuencia, el Real Decreto 306/2022 prevé el refuerzo del personal del  Ministerio Público.

29. 29. El GRECO toma nota de las nuevas medidas comunicadas y del aumento de personal de la Fiscalía. Esto representa un avance positivo en el contexto de la reforma de la justicia penal. 

Dicho esto, el GRECO ha entendido, a tenor de los informes de cumplimiento anteriores, que las autoridades tienen la intención de modificar  la Ley Orgánica del Ministerio Público. Estas modificaciones se centraban, entre otras cosas, en algunas de las cuestiones clave planteadas en la Recomendación ix, incluyendo el sistema de designación del fiscal y la autonomía del Ministerio Público. La Memoria Anual 2021 de la Fiscalía General del Estado pide que se apruebe una nueva ley orgánica de la fiscalía y que se modifiquen a cinco aspectos: (i) la autonomía presupuestaria, (ii) la autonomía normativa, (iii) la autonomía en materia de formación, (iv) la regulación transparente de la comunicación entre el gobierno y el fiscal general, y (v) la duración del mandato del fiscal general (para que no coincida con la del gobierno). Estas cuestiones se corresponden, en efecto, con los diferentes elementos de la recomendación ix y demuestran la necesidad de más garantías para reforzar la independencia, la transparencia y la autonomía de la fiscalía.

30. No obstante, el GRECO señala que la reforma más amplia prevista de la ley orgánica del Ministerio Fiscal aún no se ha producido. El GRECO invita a las autoridades a que continúen sus esfuerzos en este ámbito, especialmente mediante un proceso de consulta inclusivo con la propia profesión. 

31. El GRECO concluye que la Recomendación ix sigue aplicándose parcialmente."


(...)

domingo, 27 de noviembre de 2022

No sin Westminster

Sobre el nuevo referéndum de independencia que propone el Gobierno escocés para 2024: esta reciente y clara sentencia del Tribunal Supremo del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte que deja clara la competencia de Westminster para poder aprobarse una nueva consulta de secesión. 

Aquí en V.O.

Y aquí debajo una tradu exprés del resumen de la cuestión (y dos menciones al caso del Quebec y de Kosovo, al final)


"Remisión del Lord Advocate [fiscal general del gobierno de Escocia] sobre cuestiones de devolución [de la independencia] en virtud del párrafo 34 del Anexo 6 del Acta de Escocia de 1998

UKSC 31

Fecha:23 de noviembre de 2022

Jueces del Tribunal Supremo del Reino Unido:

Lord Reed (Presidente), Lord Lloyd-Jones, Lord Sales, Lord Stephens y Lady Rose

Antecedentes del recurso

El Gobierno escocés ha elaborado un proyecto de ley de referéndum sobre la independencia de Escocia que prevé la celebración de un referéndum con la pregunta "¿Debe Escocia ser un país independiente?". En virtud del Acta de Escocia de 1998 ("el Acta de Escocia"), el poder del Parlamento escocés para legislar (o su "competencia legislativa") es limitado. Lo dispuesto en el proyecto de ley quedará fuera de la competencia legislativa del Parlamento escocés y, por tanto, no podrá convertirse en ley si se refiere a las materias que han sido reservadas al Parlamento del Reino Unido de Westminster (artículos 29(1) y (2)(b)). Estas materias reservadas incluyen "la Unión de los Reinos de Escocia e Inglaterra" y "el Parlamento del Reino Unido" (Anexo 5, apartados 1(b) y (c)).

En la presente remisión, el Lord Advocate (fiscal general del Gobierno escocés) pregunta al Tribunal Supremo si lo dispuesto en el proyecto de ley que prevé un referéndum sobre la independencia de Escocia queda fuera de la competencia legislativa del Parlamento escocés por referirse a alguna de las materias reservadas a la Unión o al Parlamento del Reino Unido, o a ambos. Se trata de una cuestión jurídica sobre la competencia legislativa del Parlamento escocés en virtud del Acta de Escocia. No se pide, ni podría pedirse, al Tribunal de Justicia que se pronuncie sobre la concreta cuestión política de si Escocia debe independizarse del resto del Reino Unido.

Las competencias del Parlamento escocés no se cuestionaron con ocasión del referéndum de 2014 sobre la independencia de Escocia. Esto se debe a que, en 2013, una Orden del Consejo, en virtud del artículo 30(2) del Acta de Escocia, modificó la definición de asuntos reservados para permitir al Parlamento escocés aprobar la legislación del referéndum de 2014. Actualmente, el Gobierno del Reino Unido no está dispuesto a aceptar la elaboración de otra Orden del Consejo para facilitar un nuevo referéndum sobre la independencia de Escocia.

La remisión del Lord Advocate se ha realizado en virtud del párrafo 34 del Anexo 6 del Acta de Escocia. El Abogado General para Escocia (el jurisconsulto sobre derecho escocés del Gobierno del Reino Unido) plantea dos cuestiones prejudiciales, a saber, si el Tribunal Supremo [británico] puede y debe responder a la petición. En consecuencia, el Tribunal de Justicia debe examinar tres cuestiones. 

En primer lugar, ¿la cuestión planteada por el Lord Advocate es una "cuestión de devolución [de la independencia]"? En caso negativo, no puede ser objeto de una petición de decisión prejudicial con arreglo al apartado 34 del anexo 6, lo cual significaría que el Tribunal de Justicia no es competente para resolverla. 

En segundo lugar, aunque se trate de una cuestión de devolución [de la independencia], ¿debe el Tribunal de Justicia ejercer su facultad discrecional para no aceptar la petición? 

En tercer lugar, si el Tribunal de Justicia acepta la remisión, ¿cómo debe responder a la cuestión que le ha planteado el Lord Advocate?


Sentencia

En una sentencia adoptada por unanimidad, el Tribunal de Justicia responde a las cuestiones planteadas del siguiente modo. 

En primer lugar, la cuestión planteada por el Abogado General es, en efecto, una cuestión de devolución [de la independencia], lo cual significa que el Tribunal de Justicia es competente para resolverla. 

En segundo lugar, el Tribunal de Justicia debe aceptar la cuestión prejudicial. 

En tercer lugar, la disposición del proyecto de ley que prevé un referéndum con la pregunta "¿Debe Escocia ser un país independiente?" se refiere a cuestiones reservadas al Parlamento del Reino Unido, en virtud del Acta de Escocia. En particular, se refiere a las materias reservadas a la Unión de los Reinos de Escocia e Inglaterra, y al Parlamento del Reino Unido. Por consiguiente, a falta de una modificación de la definición de las materias reservadas (mediante una Orden del Consejo o de otro modo), el Parlamento escocés no está facultado para aprobar un referéndum sobre la independencia de Escocia.


Motivos de la sentencia

Cuestión 1: ¿Es la cuestión planteada por el Lord Advocate una cuestión de devolución?

Sólo una "cuestión de devolución" puede ser remitida al Tribunal en virtud del apartado 34 del Anexo 6 del Acta de Escocia. El término "cuestión de devolución" se define en el apartado 1 del anexo 6. Según el apartado 1(f), esto incluye "cualquier otra cuestión que surja en virtud de esta Acta sobre asuntos reservados" [13-14]. El Tribunal de Justicia concluye que la cuestión planteada por el Lord Advocate está comprendida en esta descripción y es, por tanto, una cuestión de devolución sobre la que el Tribunal de Justicia es competente para decidir [47].

Para llegar a esta conclusión, el Tribunal sostiene, en primer lugar, que la cuestión planteada es una cuestión que "surge en virtud" del Acta de Escocia porque es un asunto que plantea, en virtud del artículo 31, apartado 1, la persona que desea presentar el proyecto de ley en el Parlamento escocés [16]. Dicha persona está obligada, en el momento de presentar el proyecto de ley, o antes, a hacer una declaración en la que confirme que, en su opinión, las disposiciones del proyecto de ley serían competencia legislativa del Parlamento escocés [9]. En segundo lugar, la existencia de un régimen separado para el control de los proyectos de ley, en cuanto a la competencia legislativa por parte del Tribunal, recogidos en el artículo 33 del Acta de Escocia, no impide que se haga una remisión en virtud del apartado 34 del anexo 6 en relación con un proyecto de ley, antes de su presentación en sede parlamentaria [21-27]. En tercer lugar, los términos del apartado 1(f) del Anexo 6 son muy amplios. Están destinados a abarcar cualquier cuestión que surja en virtud del Acta de Escocia sobre asuntos reservados que no estén cubiertos en otras disposiciones [37-42]. En cuarto lugar, es coherente con el Estado de Derecho y con la intención del Acta de Escocia que el Lord Advocate pueda obtener una decisión judicial autorizada sobre la competencia legislativa del Parlamento escocés antes de la presentación de un proyecto de ley [44-46].

Cuestión 2: ¿Debe el Tribunal de Justicia rechazar la petición del Lord Advocate?

El Tribunal de Justicia concluye que debe aceptar la remisión [54]. La petición se ha formulado para obtener una decisión autorizada sobre una cuestión de derecho que ya se ha planteado como un asunto de importancia pública. La respuesta del Tribunal de Justicia determinará si el proyecto de ley propuesto puede tramitarse en el Parlamento escocés. Por lo tanto, la referencia no es hipotética, académica o prematura [53].

Cuestión 3: ¿Se refiere el proyecto de ley propuesto a materias reservadas?

La cuestión de si lo dispuesto en el proyecto de ley propuesto, que prevé un referéndum sobre la independencia de Escocia, está relacionada con asuntos reservados al Parlamento del Reino Unido en virtud del Acta de Escocia (artículo 29(2)(b)) debe determinarse en referencia a la finalidad de la disposición, teniendo en cuenta (entre otras cosas) su efecto en todas las circunstancias (artículo 29(3)) [56-57], [70], [75].

Una disposición se relaciona con una materia reservada si tiene algo más que una conexión vaga o  bien una conexión significativa con ella [57], [71-72]. La finalidad y el efecto de la disposición pueden derivarse de una consideración tanto del propósito de quienes introducen la normativa como del efecto objetivo de sus términos [73]. Su efecto no se limita a sus consecuencias jurídicas [74].

Aplicando este criterio, las materias reservadas que son relevantes aquí son "la Unión de los Reinos de Escocia e Inglaterra" y "el Parlamento del Reino Unido" (Anexo 5, párrafos 1(b) y (c)). Esta última materia reservada incluye la soberanía del Parlamento del Reino Unido [76]. El objetivo del proyecto de ley propuesto es celebrar un referéndum legal sobre la cuestión de si Escocia debe convertirse en un país independiente, es decir, sobre el final de la Unión y de la soberanía del Parlamento del Reino Unido sobre Escocia [77], [82]. El efecto del proyecto de ley no se limitará a la celebración del referéndum. Aunque el referéndum no tenga consecuencias jurídicas inmediatas, sería un acontecimiento político con importantes consecuencias políticas [78-81]. Por lo tanto, está claro que el proyecto de ley propuesto tiene algo más que una conexión vaga o bien es significativa respecto de las materias reservadas de la Unión de Escocia e Inglaterra y de la soberanía del Parlamento del Reino Unido. En consecuencia, el proyecto de ley propuesto se refiere a materias reservadas y queda fuera de la competencia legislativa del Parlamento escocés [82-83], [92].

El Scottish National Party [Partido Nacional Escocés] (parte interviniente) presentó otras alegaciones escritas basadas en el derecho de autodeterminación del derecho internacional y en el principio de legalidad del derecho interno [84]. El Tribunal rechaza estas alegaciones, sosteniendo que no ha lugar a hablar  aquí del derecho a la autodeterminación [88-89] y no requiere una interpretación restrictiva que "se recoge en" el artículo  29(2)(b) para limitar el alcance de las materias reservadas al Parlamento del Reino Unido, en virtud del Acta de Escocia [90]. Del mismo modo, el reparto de competencias entre el Reino Unido y Escocia en virtud del Acta de Escocia no vulnera el principio de legalidad [91].

Las referencias entre corchetes remiten a los apartados de la sentencia.

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Y en especial, esta referencia al caso de Quebec (análisis de Guénette y Gagnon, en la Revista en Cultura de la Legalidad, Universidad Carlos III);  y al de Kosovo en la misma sentencia:

Sobre Quebec y su posible independencia:

"88. Hay obstáculos insuperables en la argumentación del interviniente basada en la autodeterminación. En primer lugar, el principio de autodeterminación simplemente no se aplica aquí. El alcance del principio fue considerado por el Tribunal Supremo de Canadá en el asunto "Reference re-Secession of Quebec [1998] 2 SCR 217". Allí, el Gobernador en Consejo remitió una serie de cuestiones al Tribunal Supremo canadiense, entre ellas si existe un derecho de autodeterminación en virtud del derecho internacional que otorgue a Quebec el derecho a separarse unilateralmente. En su sentencia, el Tribunal Supremo explicó (en los párrafos 136-137) que Canadá era un Estado soberano e independiente que cumplía con el principio de igualdad de derechos y autodeterminación de los pueblos y que, por lo tanto, contaba con un gobierno que representaba a todo el pueblo perteneciente al territorio, y ello sin distinciones. Consideró que las disposiciones constitucionales vigentes en Canadá no situaban a los quebequenses en una posición de desventaja en el ámbito del derecho internacional. Continuó diciendo:

En resumen, el derecho internacional a la autodeterminación sólo genera, en el mejor de los casos, un derecho a la autodeterminación externa en situaciones de antiguas colonias; cuando un pueblo está oprimido, como por ejemplo bajo una ocupación militar extranjera; o cuando a un grupo definible se le niega un acceso significativo al gobierno para perseguir su desarrollo político, económico, social y cultural. En las tres situaciones, el pueblo en cuestión tiene derecho a la autodeterminación externa porque se le ha negado la capacidad de ejercer internamente su derecho a la autodeterminación. Estas circunstancias excepcionales son manifiestamente inaplicables a Quebec en las condiciones actuales", (en el párrafo 138)

Continúa diciendo que en otras circunstancias se espera que los pueblos logren la autodeterminación dentro del marco de su Estado existente:

"Un Estado cuyo gobierno representa a la totalidad del pueblo o de los pueblos que se integran en su territorio, sobre una base de igualdad y sin discriminación, y que respeta los principios de autodeterminación en sus disposiciones internas, tiene derecho a mantener su integridad territorial en virtud del derecho internacional, y a que esa integridad territorial sea reconocida por otros Estados. Quebec no cumple con la condición previa de ser un pueblo colonial o un pueblo oprimido, ni se puede entender que a los quebequenses se les ha negado un acceso significativo al gobierno con el que poder perseguir su desarrollo político, económico, cultural y social. En estas circunstancias, la Asamblea Nacional, el poder legislativo o el gobierno de Quebec no gozan de un derecho dentro del derecho internacional para efectuar la secesión de Quebec del Canadá de forma unilateral". (en el párrafo 154)"

Y remata la sentencia con el caso de Kosovo:

89. En nuestra opinión, estas observaciones anteriores se aplican con igual fuerza a la posición de Escocia y del pueblo de Escocia dentro del Reino Unido. También son coherentes con la postura del Reino Unido ante el Tribunal Internacional de Justicia en el caso de Kosovo, utilizada por la interviniente como parte de sus alegaciones en el presente caso: "En resumen, el derecho internacional favorece la integridad territorial de los "Estados". Fuera del contexto de la autodeterminación, normalmente limitado a las situaciones de tipo colonial o que implican una ocupación extranjera, no se confiere ningún "derecho de secesión" [Procedimientos escritos en relación con la Resolución 63/3 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (A/RES/63/3) (8 de octubre de 2008), Declaración escrita del Reino Unido en respuesta a la solicitud de una opinión consultiva del Tribunal Internacional de Justicia sobre la cuestión "¿La declaración unilateral de independencia de las instituciones provisionales de autogobierno de Kosovo es conforme al derecho internacional?", (17 de abril de 2009), párrafo 5.33. La alegación continuó afirmando que el derecho internacional no prohíbe, en general, la secesión; pero el punto relevante, en relación con la alegación del interviniente, basada en un derecho de autodeterminación en virtud del derecho internacional, es la ausencia de reconocimiento de cualquier derecho de este tipo fuera de los contextos descritos por el Tribunal Supremo de Canadá, ninguno de los cuales se aplica a Escocia".

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Mál claro, el agua.

                                                 (c) Pat Bagley


miércoles, 2 de noviembre de 2022

Libertad restaurada

Una declaración en pro de la libertad académica, bendita y muy a contracorriente, promovida por algunos profesores de la Universidad de Stanford y de la Universidad de Chicago. 

De momento casi 600 académicos la apoyan, en su mayoría estadounidenses.

(Y dos valientes profesores españoles  de la Complutense: Sergio Escorial Martín y Rubén Tamboleo).


Aquí en V.O.

Y aquí para firmarla.


Y aquí una traducción exprés: 


Restaurar la libertad académica


La misión de la universidad es la búsqueda de la verdad y del progreso y la difusión del conocimiento. Una vigorosa cultura de libertad de expresión y libertad académica es esencial para dicha misión: el progreso intelectual a menudo amenaza el statu quo y se topa con resistencias. Las malas ideas sólo se eliminan mediante un análisis crítico sin cortapisas.

Por desgracia, la libertad académica y la libertad de expresión están desapareciendo rápidamente en las instituciones académicas, entre ellas las universidades, las asociaciones profesionales, las revistas y los organismos de financiación. Los investigadores cuyos hallazgos cuestionan los discursos dominantes tienen cada vez mayores dificultades para poder publicar y ser financiados, contratados y promocionados. Ellos, y los profesores que ponen en tela de juicio las ortodoxias actuales, se ven acosados en persona y en el ciberespacio, condenados al ostracismo, sometidos a opacos procedimientos disciplinarios universitarios, o bien despedidos o cancelados por otros procedimientos. La contratación, la promoción y la financiación están cada vez más sujetas a una aprobación política, implícita o explícita; incluida la aprobación por parte de burócratas que buscan imponer una agenda social, como aquella de promueve puntos de vista específicos sobre la justicia social o los principios de DEI [Diversidad, Equidad, Inclusión]. El activismo está sustituyendo a la investigación y el debate. Un número creciente de meros hechos e ideas no pueden siquiera mencionarse sin riesgo de represalias.

Las víctimas públicas con alta visibilidad constituyen apenas la punta del iceberg. Una atmósfera de miedo y autocensura impregna el mundo académico. Muchos profesores y estudiantes creen que no pueden expresar sus opiniones, desafiar los dogmas, investigar ciertos temas o cuestionar la pérdida de la libertad académica sin arriesgarse al ostracismo y a un perjuicio para sus carreras. Así, el conocimiento se va perdiendo, y muchos académicos con talento abandonan el mundo universitario.

Las universidades y las asociaciones profesionales no están resistiendo hoy a esas fuerzas antiliberales que han surgido muchas veces a lo largo de la Historia, y en todos los lados del espectro político ni defendiendo la libertad académica y la libertad de expresión.

Muchas universidades y organizaciones profesionales modulan ahora su apoyo a la libertad: libertad de expresión, dicen, siempre que el discurso no ofenda o excluya; libertad de expresión, siempre que no cuestione los discursos y las concepciones de la justicia social institucionalmente aprobados; libertad de expresión, pero sólo dentro de unos estrechos márgenes debidamente acreditados. Estas restricciones son contraproducentes, incluso para su propio objetivo de promover una determinada ideología. La gente deduce de ello que, detrás de estas censuras, se halla un deseo de proteger unas mentiras, para que éstas no se vean desmentidas. Históricamente, la censura ha apoyado regímenes monstruosos y a sus ideologías. Las malas ideas sólo se vencen con argumentos y persuasión, no con una política de la supresión. La verdadera justicia y la libertad no pueden existir la una sin la otra. 

La pérdida de la libertad académica se debe en parte a una crisis de liderazgo. Aunque muchos dirigentes universitarios hacen declaraciones en las que apoyan el debate abierto, sin embargo supervisan y fomentan burocracias politizadas que acosan, intimidan y castigan a quienes expresan opiniones consideradas incorrectas, e imponen la conformidad ideológica en materia de contratación y ascensos. De poco sirve una defensa genérica de la libertad de expresión si, al mismo tiempo, los administradores de las universidades llevan a cabo investigaciones en secreto, sin respetar el principio de contradicción, y basándose en denuncias anónimas, y condenan al ostracismo a la víctima con las consecuencia que supone para todos sus potenciales futuros empleadores. Los consejos de administración, las organizaciones de ex alumnos, los donantes, los organismos gubernamentales de concesión de subvenciones y otros actores institucionales tampoco defienden los principios de libertad académica.

En vez de ello, las universidades y las organizaciones profesionales se lanzan abiertamente al activismo político e ideológico institucional. Los departamentos y otras secciones universitarias hacen declaraciones públicas de sus opiniones políticas, tachando así de herejes e incluso de fanáticos a los miembros que puedan poner en entredicho sus causas. Cada vez más, los centros y "aceleradores" se dedican a la promoción política y de ciertas políticas, a la defensa de las ideologías que apoyan, y a la supresión de las ideas contrarias. Las organizaciones y revistas profesionales anuncian, con demasiada frecuencia, que ciertos tipos de investigación, por muy válidos que sean desde el punto de vista metodológico, no pueden publicarse, y se vuelcan en la defensa de sus propias causas. Las burocracias universitarias exigen que se incluyan ciertos autores y se excluyan a otros de las listas de lecturas y de los debates en las aulas.


¿Qué se puede hacer?

 

Hacemos un llamamiento a todas las universidades, asociaciones académicas, revistas y academias nacionales para que adopten la "Tríada de Chicago" consistente en: los conocidos como "Principios de Chicago [2014] sobre la libertad de expresión", la condición que planteaba el Informe Kalven [1967] sobre la neutralidad institucional en asuntos políticos y sociales y el informe Shils [1970], que hace de la contribución académica la única base para la contratación y la promoción académicas. 

El informe Kalven subraya que "Para cumplir su misión en la sociedad, una Universidad debe crear un entorno extraordinario de libertad de investigación y mantener una independencia respecto a las modas, pasiones y presiones políticas". La Universidad y sus unidades administrativas deben abstenerse de tomar posición en las cuestiones políticas del momento:  "Si bien la Universidad es el hogar y el patrocinador de la crítica, no es en sí misma la crítica y, por lo tanto, no puede ejercer una acción colectiva sobre las cuestiones del momento sin poner en peligro las condiciones de su existencia y eficacia".

"La neutralidad de la universidad como institución no surge [...] por falta de valor ni por indiferencia e insensibilidad. Surge del respeto a la libre investigación y de la obligación de valorar la diversidad de los puntos de vista".

También pedimos que el profesorado cree (o se afilie a las ya existentes) asociaciones no partidistas, destinadas a defender estos valores en los campus universitarios; a nivel nacional, como FIRE [Foundation for Individual Rights and Expression], la Academic Freedom Alliance, Heterodox Academy], FAIR [ Fairness & Accuracy In Reporting] y ACTA [American Council of Trustees and Alumni]. Las organizaciones profesionales deben priorizar la defensa de la libertad académica y la libertad de expresión de sus miembros.

Muchas universidades han adoptado oficialmente los Principios de Chicago. Deben desarrollarse estructuras sólidas para defender estos principios. El profesorado que sea objeto de críticas por parte de grupos de estudiantes, otros profesores, decanos y administradores o personal de la universidad debe poder hacer valer eficazmente su libertad de expresión e investigación amparándose en estas declaraciones.

Las universidades deben crear salvaguardias que garanticen que los administradores trabajen para defender estos principios y no para socavarlos. Los procedimientos disciplinarios de las universidades deben ser transparentes y atenerse a las ya centenarias protecciones básicas de los acusados, como el derecho a conocer e impugnar las pruebas en su contra, a tener careos con los testigos de la acusación, el derecho a la representación letrada y a la presunción de inocencia hasta que se demuestre la culpabilidad.

Los dirigentes universitarios también deben promover e institucionalizar la libertad de expresión y la libertad académica mediante acciones concretas. La libertad es una cultura, no un mero conjunto de normas, y como tal hay que alimentarla. La libertad de expresión, la libertad de investigación, la tolerancia hacia las opiniones contrarias, la obligación de enfrentarse a las opiniones con argumentos, con la lógica y los hechos, el abstenerse de ataques ad hominem, el luchar contra la difamación, el no aceptar el doxing [publicar o filtrar información personal de alguien] y otros comportamientos poco éticos es algo que debe destacarse en los materiales de orientación destinados a todos los nuevos estudiantes y contratados. 

La libertad viene acompañada de una cultura de la responsabilidad, pero las responsabilidades se cumplen mejor con las normas sociales que con extensos articulados normativos aplicados por burócratas no académicos. Si hay miembros de la comunidad universitaria o grupos de ésta que solicitan a los dirigentes de las facultades que se sancione o se castigue a un miembro del profesorado o a un estudiante por expresar su punto de vista, estos dirigentes de la Universidad deberían responder pública y claramente con una declaración en la que se afirme que la Universidad es un lugar para discutir y debatir todos los enfoques, y que el intento de castigar a otros por tener puntos de vista "incorrectos" es incompatible con las normas comunitarias de la institución. La Universidad también debería comprometerse con todos los estudiantes, profesores y empleados a no castigar ni sancionar la libertad de expresión.


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1. "Cerdito, me gustaría presentarte a mi amigo el profesor Bob, que tiene una cátedra, así que disfruta de muchísima libertad académica". 
"¿Y eso qué significa?"

2. "`¡Que hoy es un "lunes de piernas al aire!" [un cartel de "CENSURADO" en la cintura]

3. "Me da miedo ya el martes."


sábado, 15 de octubre de 2022

La submersión periodística




Un paper sobre el llamado "periodismo invasivo".

Aquí en V.O. pdf.

Y aquí las conclusiones en tradu exprés:

"Conclusiones: 

En este artículo hemos presentado el concepto de periodismo inmersivo, y hemos argumentado que los sistemas de realidad virtual son idóneos para ofrecer experiencias en primera persona de las historias que aparecen en las noticias; y que el periodismo inmersivo ofrece la oportunidad de un nivel de comprensión diferente al de la lectura de la página impresa o al visionado pasivo de material audiovisual. Hemos distinguido entre lo que podría llamarse periodismo interactivo o periodismo inmersivo de bajo nivel, que suministra información en formas novedosas, como juegos de ordenador, comunidades en línea como Second Life, y que puede dar a la gente algún nivel de experiencia de una situación, así como proporcionar un medio para navegar a través de la vasta información digital que puede estar disponible sobre un tema concreto. Por periodismo de inmersión profunda, en cambio, nos referimos a trasladar la sensación de lugar a un espacio en el que tiene lugar una acción creíble que ellos perciben que realmente está ocurriendo, y donde lo más importante es su propio cuerpo, que participa en esta acción. Creemos que el periodismo de inmersión ofrece una forma profundamente diferente de experimentar las noticias y, por tanto, de comprenderlas de una manera que es imposible de otro modo, sin estar realmente en el lugar."

jueves, 13 de octubre de 2022

Nuestro drama en gente

Interesante texto de  Joshua Rothman sobre nuestros yoes a lo largo de la existencia: sincrónicos y diacrónicos, uno y múltiples.


           Vidriera del Shakespeare Memorial Theatre


Aquí en V.O. en el New Yorker:
 
Y aquí debajo una tradu muy, pero muy exprés:


¿Eres la misma persona que antes?


Los investigadores han estudiado que gran parte de nuestra personalidad queda fijada desde la infancia, pero lo que pareces ser no es quien eres.

Por Joshua Rothman (3 de octubre de 2022)

Tengo pocos recuerdos de cuando tenía cuatro años, algo que me desconcierta hoy en día, padre de un niño de cuatro años. Mi hijo y yo lo pasamos estupendamente juntos; en los últimos tiempos hemos estado construyendo versiones de Lego de lugares conocidos (la cafetería, el baño) y perfeccionando el "flipperoo" (un movimiento en el que yo le sostengo las manos mientras él da una voltereta hacia atrás subido en mis hombros hasta aterrizar en el suelo). Pero ¿cuánto recordará  él de nuestra alegre vida? Lo que yo recuerdo de mis cuatro años son las uñas pintadas de rojo de una malvada niñera que tuve; el equipo de música de color plateado pulido en el apartamento de mis padres; un pasillo con una alfombra naranja en particular; algunas plantas de interior al sol; y un atisbo del rostro de mi padre, quizás almacenado en mi memoria gracias a una fotografía. Esas imágenes inconexas no se unen en una imagen de una vida. Tampoco iluminan ninguna realidad interior. No tengo recuerdos de mis propios sentimientos, pensamientos o  de mi personalidad; me cuentan que era un niño alegre y hablador, bastante dado a largos discursos en la mesa, pero yo no me recuerdo siendo así. Mi hijo, alegre y voluble, es tan divertido que a veces lamento, pensando en él, su futura incapacidad para recordarse a sí mismo.

Si pudiésemos ver nuestro yo infantil con mayor claridad, podríamos tener una mejor percepción del curso y del carácter de nuestras existencias. ¿Somos a los cuatro años la misma persona que seremos a los veinticuatro, cuarenta y cuatro o setenta y cuatro? ¿O cambiaremos sustancialmente con el paso del tiempo? ¿Está todo ya hecho, o nuestras historias experimentarán giros sorprendentes? Algunas personas sienten que han cambiado profundamente a lo largo de los años, y el pasado les parece como un país extranjero, caracterizado por costumbres, valores y gustos peculiares. (¡Ah, esos novios! ¡Esa música! ¡Aquellos trajes!) Pero otras personas atesoran un fuerte sentido de conexión con su yo más joven, y para ellas el pasado sigue siendo una suerte de hogar. Mi suegra, que vive cerca de la casa de sus padres y en el mismo pueblo donde creció, insiste en que es la misma de siempre, y recuerda, con renovada indignación, cuando cumplió seis añitos y le prometieron un poni que nunca se le regaló. Su hermano opina, en cambio,  lo contrario: él recuerda épocas distintas de su vida, cada una con su propio elenco de actitudes, circunstancias y amigos. "He pasado por muchas puertas", me dice. Yo también me siento así, aunque la mayoría de la gente que me conoce bien afirma que he sido siempre la misma persona.

Intenta recordar la vida como la vivías hace años, en un día típico de otoño. Por aquel entonces, algunas cosas te importaban mucho (¿Una novia? ¿Depeche Mode?), pero otras te resultaban indiferentes (¿Tus compromisos políticos? ¿Tus hijos?). Ciertos acontecimientos claves -¿la universidad? ¿la guerra? ¿el matrimonio? Alcohólicos Anónimos... aún no se habían producido en tu vida. ¿El yo que recuerda se siente como tú o más bien como un extraño? ¿Te parece que estás recordando el ayer o que estás leyendo una novela sobre un personaje de ficción?

Si eres de los primeros, probablemente seas un continuador; si las segundas, probablemente seas un segmentador. Es posible que prefieras ser una cosa más que la otra, pero que te resulte difícil cambiar de perspectiva. En el poema "El arco iris", William Wordsworth escribió que "el niño es el padre del hombre", y ese lema se cita a menudo como una verdad. Pero él formuló la idea como una aspiración -"Y podría desear que mis días estuvieran / unidos cada uno a cada cual por una piedad natural"-, un poco como si dijera que, aunque sería bonito que nuestra infancia y nuestra edad adulta estuvieran conectadas como los extremos de un arco iris, dicha conexión podría ser una ilusión dependiente de dónde nos situemos. Una de las razones para ir a una reunión de antiguos alumnos de tu instituto es sentirse como era uno mismo en el pasado: se reanudan las amistades, resurgen las broma de entonces, se reavivan los viejos amores. Pero el viaje en el tiempo cesa  en cuanto sales del gimnasio donde se celebra el encuentro. Resulta que uno sí ha cambiado, después de todo.

Por otro lado, algunos queremos desconectar de nuestro pasado; agobiados por lo que fuimos o enjaulados por lo que somos, deseamos tener vidas múltiples. En la voluminosa novela autobiográfica Mi lucha, Karl Ove Knausgaard, un hombre de mediana edad que espera ser mejor hoy que cuando era joven, -se pregunta si tiene sentido utilizar el mismo nombre a lo largo de toda una vida. Mirando una fotografía de sí mismo cuando era bebé, se pregunta qué tiene que ver esa pequeña personita, con "los brazos y las piernas abiertas, y la cara distorsionada en un grito", con el padre y escritor de cuarenta años que es ahora, o con "el anciano gris y encorvado que dentro de cuarenta años podría estar sentado babeando y temblando en una residencia de la tercera edad". Podría ser mejor,  nos sugiere, adoptar una serie de nombres distintos: "El feto podría llamarse Jens Ove, por ejemplo; y el bebé Nils Ove... el de diez a doce años: Geir Ove, y el de doce a diecisiete, Kurt Ove... el de veintitrés a treinta y dos Tor Ove, el de treinta y dos a cuarenta y seis, Karl Ove... y así sucesivamente". En un esquema así, "el primer nombre representaría el carácter distintivo del rango de edad, el segundo representaría la continuidad, y el último, la afiliación familiar".

Mi hijo se llama Peter. Me inquieta pensar que algún día pueda llegar a ser tan diferente como para justificar un nuevo nombre. Pero él aprende y crece cada día; ¿cómo no va a ser cada vez alguien nuevo? Tengo aspiraciones combativas para con él: sigue creciendo; sigue siendo tú mismo. En cuanto a cómo se verá a sí mismo, ¿quién lo sabe? El filósofo Galen Strawson cree que algunas personas son simplemente más "episódicas" que otras; están bien viviendo el día a día, sin tener en cuenta un arco argumental más amplio. "Estoy en algún lugar hacia el extremo episódico de ese espectro", escribe Strawson en un ensayo titulado The Sense of the Self (El sentido del yo). "No tengo ningún sentido de mi vida como si fuese un relato formal, y siento poco interés por mi propio pasado".

Tal vez Peter crezca como una persona episódica que vive el momento, sin preocuparse de si su vida forma un todo o bien un conjunto de partes. Aun así, no podrá escapar de las paradojas de la mutabilidad, que tienen cierta forma de entretejerse en nuestras vidas. Pensando en algún antiguo acto vergonzoso nuestro, nos decimos: "¡He cambiado!". (Pero, ¿es eso cierto?) Hartos de una amiga que está obsesionada con lo que pasó hace tiempo, nos decimos: "Aquello era otra vida; ahora tú eres una persona diferente". (¿Pero lo es ella?) Al convivir con nuestros amigos, cónyuges, padres e hijos, nos preguntamos si son las mismas personas que siempre hemos conocido, o si han vivido cambios que a nosotros, o a ellos, nos cuesta y les cuesta ver. Incluso cuando trabajamos incansablemente para mejorar, nos damos cuenta de que, vayamos donde vayamos, ahí estamos (en cuyo caso, ¿qué sentido tiene?). Y, sin embargo, a veces recordamos nuestro yo anterior con una sensación de asombro, como si recordásemos una vida pasada. Las vidas son largas y difíciles de captar. ¿Qué podemos aprender al preguntarnos si siempre hemos sido quienes somos?

La cuestión de nuestra continuidad tiene una vertiente empírica que puede responderse científicamente. En los años setenta, mientras trabajaba en la Universidad de Otago, en Nueva Zelanda, un psicólogo llamado Phil Silva ayudó a poner en marcha un estudio con mil treinta y siete niños. Los sujetos, todos los cuales vivían en la ciudad de Dunedin o en sus alrededores, fueron estudiados a los tres años, y de nuevo cuando cumplieron cinco años, siete, nueve, once, trece, quince, dieciocho, veintiuno, veintiséis, treinta y dos, treinta y ocho y cuarenta y cinco años, por investigadores que muchas veces entrevistaban no sólo a los sujetos sino también a sus familiares y amigos. En 2020, cuatro psicólogos asociados al estudio de Dunedin -Jay Belsky, Avshalom Caspi, Terrie E. Moffitt y Richie Poulton- incorporaron lo aprendido hasta entonces en un libro titulado The Origins of You: How Childhood Shapes Later Life [Tus orígenes.: cómo tu infancia moldea tu futuro]. En él se recogen los resultados de algunos estudios relacionados llevados a cabo en Estados Unidos y Reino Unido; y así se describe cómo han cambiado unas cuatro mil personas a lo largo de las décadas.

John Stuart Mill escribió, en una ocasión, que una persona joven es como "un árbol, que necesita crecer y desarrollarse por todos lados, según la tendencia de las fuerzas internas que lo convierten en un ser vivo". La imagen sugiere una extensión generalizada y un despliegue hacia arriba, que ha de verse afectado por el suelo y el clima, y que podría ser ayudado por un poco de poda juiciosa aquí y allá. Los autores de The Origins of You ofrecen una metáfora más caótica: los seres humanos, nos dicen, son como sistemas de tormentas. Cada tormenta individual posee su propio conjunto de rasgos y su dinámica; mientras que su futuro depende de numerosos elementos de la atmósfera y del paisaje. El destino de cualquier Harvey, Allison, Ike o Katrina podría estar determinado, en parte, por "la presión atmosférica en otro lugar" y por "el tiempo que el huracán pasa en el mar, recogiendo humedad, antes de tocar tierra". Donald Trump, en 2014, le dijo a un biógrafo que él era la misma persona a los sesenta años que había sido cuando empezaba la escuela primaria. En su caso, escriben los investigadores, la idea no es tan difícil de creer. Las tormentas, sin embargo, se ven moldeadas por el mundo… y por otras tormentas; y sólo un sistema meteorológico ególatra cree en su individualidad absoluta e inmutable.

Los esfuerzos por comprender el “clima” humano -para demostrar, por ejemplo, que los niños que sufren abusos llevan la marca de esos abusos cuando son adultos- son previsiblemente inexactos. Uno de los problemas es que muchos estudios sobre el desarrollo son de naturaleza "retrospectiva": los investigadores comienzan con la situación actual de las personas y luego miran al pasado para averiguar cómo llegaron a ser así. Pero hay muchos problemas que dificultan esos esfuerzos. Está la falibilidad de la memoria: la gente suele tener dificultades para recordar incluso hechos básicos en lo que vivieron décadas atrás. (Muchos padres, por ejemplo, no pueden recordar con exactitud si a su hijo le diagnosticaron TDAH; la gente incluso tiene problemas para recordar si sus padres eran malos o buenos). También existe el problema del sesgo de inscripción. Un estudio retrospectivo de adultos con ansiedad podría descubrir que muchos de ellos crecieron con padres divorciados, pero ¿qué pasa con los muchos hijos de divorciados que no desarrollaron ansiedad y que, por tanto, nunca se incluyeron en el estudio? Es difícil para un estudio retrospectivo establecer la verdadera importancia de un solo factor. El valor del proyecto Dunedin, por lo tanto, se deriva no sólo de su larga duración, sino también del hecho de que es "prospectivo". Comenzó con un millar de niños al azar, y sólo después identificó los cambios a medida que iban surgiendo.

Trabajando de forma prospectiva, los investigadores de Dunedin empezaron por clasificar a los niños de tres años. Se reunieron con los niños durante noventa minutos cada uno, y los puntuaron en veintidós aspectos de la personalidad: inquietud, impulsividad, voluntad, atención, amabilidad, capacidad de comunicación, etc. A continuación, utilizaron los resultados para identificar cinco tipos generales de niños. El 40% de los niños fueron considerados "bien adaptados", con la mezcla habitual de rasgos de personalidad infantil. Otra cuarta parte resultó ser "confiada", es decir, más cómoda de lo habitual con los extraños y las situaciones nuevas. El 15% se mostró "reservado", o distante, al principio. Aproximadamente uno de cada diez resultó "inhibido"; la misma proporción fue identificada como "descontrolada". Los niños inhibidos eran notablemente tímidos y excepcionalmente lentos para coger confianza; los descontrolados eran impulsivos e intratables. Estas determinaciones de la personalidad, a las que se llegó tras breves encuentros y por parte de desconocidos, constituirían la base de medio siglo de trabajos posteriores.

A los dieciocho años, ciertos patrones se hacían visibles. Aunque los niños seguros de sí mismos, reservados y bien adaptados seguían siendo así, esas categorías estaban menos definidas. En cambio, los niños que habían sido categorizados como inhibidos o como poco controlados se habían mantenido más fieles a sí mismos. A los dieciocho años, los niños que habían sido  considerados inhibidos seguían un poco apartados y eran "significativamente menos enérgicos y determinados que los demás niños". Los chicos poco controlados, por su parte, "se describían a sí mismos como buscadores de peligro e impulsivos", y eran "los menos propensos de todos los adultos jóvenes a evitar situaciones dañinas, excitantes y peligrosas o a comportarse de forma reflexiva, cautelosa, cuidadosa o planificada." Los adolescentes de este último grupo tendían a enfadarse más a menudo y a verse "como maltratados y víctimas".

Los investigadores vieron la oportunidad de racionalizar las categorías. Agruparon al gran grupo de adolescentes que no parecían seguir un camino fijo. Luego se centraron en dos grupos más pequeños que destacaban. Un grupo se "aleja del mundo", abrazando un modo de vida que, aunque puede ser perfectamente gratificante, también es discreto y circunspecto. Y otro grupo, de tamaño similar, se "movilizaba contra el mundo". En los años siguientes, los investigadores descubrieron que las personas de este último grupo eran más propensas a ser despedidas de sus trabajos y a tener problemas con el juego. Sus disposiciones eran duraderas.

Esa durabilidad se debe, en parte, al poder social del temperamento, que, según escriben los autores, es "una máquina que diseña otra máquina, que pasa a influir en el desarrollo". Esta segunda máquina es el entorno social de una persona. Alguien que se mueve en contra del mundo apartará a los demás, y tenderá a interpretar las acciones de los demás, incluso las bienintencionadas, como un rechazo; esta retroalimentación social negativa profundizará su postura de oposición. Mientras tanto, se dedicará a lo que los psicólogos llaman "selección de nichos", es decir, a favorecer las situaciones sociales que refuerzan su disposición. Una niña de último dep primaria "bien adaptada" podría "esperar con ansias la transición a la escuela secundaria"; cuando llegue allí, podría incluso apuntarse a algunos clubes. Su amiga, la que se aleja del mundo, podría preferir leer durante la pausa del almuerzo. Y su hermano, que se moviliza contra el mundo -el grupo es ligeramente masculino- se sentirá más a gusto en situaciones de peligro.

Los autores escriben que, a través de este tipo de desarrollo personal, creamos vidas que nos hacen parecernos cada vez más a nosotros mismos. Pero hay formas de salir del ciclo. Una forma de cambiar el rumbo de las personas es a través de sus relaciones íntimas. El estudio de Dunedin sugiere que, si alguien que tiende a movilizarse en contra del mundo se casa con la persona adecuada, o encuentra el mentor adecuado, podría empezar a moverse en una dirección más positiva. Su mundo se habrá convertido en una cocreación más benéfica. Aunque gran parte de la historia esté escrita, siempre es posible reescribirla.

El estudio de Dunedin nos dice mucho sobre la importancia de las diferencias entre los niños a lo largo del tiempo. Pero ¿cuánto puede revelar este tipo de trabajo sobre la cuestión más profunda y personal de nuestra propia continuidad o mutabilidad? Eso depende de lo que queramos decir cuando preguntamos quiénes somos. Al fin y al cabo, somos más que nuestras disposiciones. Todos nosotros encajamos en cualquier número de categorías, pero esas categorías no abarcan totalmente nuestras identidades.

Hay un sentido importante, en primer lugar, en el que “quién eres” se halla determinado no por “cómo eres” sino por “lo que haces”. Imagina a dos hermanos que crecen compartiendo dormitorio y que tienen personalidades similares: inteligentes, duros, dominantes y ambiciosos. Uno llega a ser senador del Estado y presidente de la universidad, mientras que el otro se convierte en un jefe de la mafia. ¿Sus temperamentos paralelos los convierten en personas similares? Quienes han seguido las historias de William Bulger y James (Whitey) Bulger -los hermanos de Boston que dirigieron el Senado de Massachusetts y el hampa, respectivamente- sugieren a veces que eran más parecidos que diferentes. ("Ambos son muy duros en sus respectivos campos", observó un biógrafo). Pero haríamos bien en ser escépticos ante tal perspectiva, porque requiere dejar de lado las sustancias salvajemente diferentes de las vidas de los hermanos. En las puertas del cielo, nadie los confundirá.

Los hermanos Bulger son extraordinarios; pocos llegamos a tanto bueno o a tanto malo. Pero todos hacemos cosas sorprendentes que importan. En 1964, el director Michael Apted ayudó a realizar Seven Up!, el primero de una serie de documentales en el que se visitaría al mismo grupo de una docena de británicos cada siete años, a partir de los siete años; Apted imaginó el proyecto -que se actualizó más recientemente en 2019, con 63 Up- como una investigación socioeconómica "sobre estos niños que lo tienen todo, y estos otros niños que no tienen nada." Pero, a medida que la serie ha ido avanzando, el caos de la individualidad ha ido invadiendo la claridad de la categorización. Uno de los participantes se ha convertido en ministro laico y se ha dedicado a la política; otro ha empezado a ayudar a huérfanos en Bulgaria; otros han hecho teatro aficionado, han estudiado la fusión nuclear o han creado conjuntos de rock. Uno se convirtió en documentalista y dejó el proyecto. La vida real, incontenible en sus particularidades, ha superado las intenciones esquemáticas de los cineastas.

Incluso elementos aparentemente sin importancia o triviales pueden contribuir a lo que somos. A finales de este verano, asistí a una reunión familiar con mi padre y mi tío. Mientras estábamos sentados en una mesa exterior, charlando, nuestra conversación giró en torno a Star Trek, la serie de televisión de ciencia ficción que se estrenó en 1966. Mi padre y mi tío han visto varias encarnaciones de la serie desde su infancia, y mi padre, en particular, es un auténtico fan de ella. Mientras la fiesta transcurría a nuestro alrededor, todos recitábamos de memoria el monólogo inicial de la versión original: "El espacio: la última frontera. Estos son los viajes de la nave estelar Enterprise..."- y nos aplaudimos a nosotros mismos por nuestra interpretación. Star Trek es una línea que atraviesa la vida de mi padre. Tendemos a restar importancia a este tipo de manías y entusiasmos, pero son importantes para lo que somos. Cuando Leopold Bloom, el protagonista del Ulises de James Joyce, pasea por un cementerio de Dublín, no le impresionan las inscripciones genéricas de las lápidas, y piensa que deberían ser más específicas. "Fulano de tal, carretero", imagina Bloom, o, en una lápida grabada con el dibujo de una cacerola: "Cociné un buen guiso irlandés". Cuando se nos pide que nos describamos a nosotros mismos, tendemos a hablar en términos generales, pues los detalles de nuestras vidas nos resultan en cierto modo embarazosos. Pero un amigo que pronuncie un panegírico haría bien en señalar que tocamos la guitarra, coleccionamos teléfonos antiguos y amamos a Agatha Christie y a los Mets. Cada conjunto de detalles es como una huella digital. Algunos hemos tenido las mismas huellas a lo largo de nuestra vida; otros han tenido varios conjuntos de estas.

Centrarnos en la actualidad de nuestras vidas puede desmentir las propias intuiciones sobre nuestra propia continuidad o capacidad de cambio. Galen Strawson, el filósofo que dice tener poco sentido de su vida "como una narración", es más conocido por los argumentos que ha presentado contra las ideas del libre albedrío y la responsabilidad moral; sostiene que no disponemos de un libre albedrío y que no somos responsables en última instancia de lo que hacemos. Pero su padre, Peter Strawson, también era filósofo, y fue famoso, entre otras cosas, por defender esos conceptos. Galen Strawson puede asegurar que, desde una perspectiva en primera persona, su vida parece "episódica". Sin embargo, desde la perspectiva en tercera persona de un biógrafo imaginario, forma parte de un largo arco argumental que se extiende a lo largo de varias vidas. Podemos sentirnos discontinuos por dentro pero ser continuos por fuera, y viceversa. Ese tipo de divergencia puede ser simplemente inevitable. Cada vida puede verse probablemente desde dos ángulos.

Conozco a dos Tim, y tienen intuiciones opuestas sobre sus propias continuidades. El primer Tim, mi suegro, está seguro de que ha tenido la misma personalidad jovial desde los dos hasta los setenta y dos años. También ha tenido los mismos intereses -la lectura, la Segunda Guerra Mundial, Irlanda, el Salvaje Oeste, el equipo de los Yankees- durante la mayor parte de su vida. Es una de las personas más coherentes que conozco.

El segundo Tim, mi amigo del instituto, ve su vida como radicalmente discontinua, y con razón. Cuando le conocí, estaba tan delgado que le rechazaron en una campaña de donación de sangre por su poco peso; acosado y objeto de empujones por niños más grandotes, se consolaba con la idea de que sus padres  fueron tardíos en su crecimiento. A sus amigos les parecía una idea descabellada. Pero después del instituto, Tim se transformó repentinamente en un hombre imponente con un físico de héroe de acción. Estudió física y filosofía en la universidad, y luego trabajó en un laboratorio de neurociencia antes de convertirse en oficial de los Marines  y servir en Irak; entró en el mundo de las finanzas, pero desde entonces lo ha dejado para estudiar informática.

"He cambiado más que la mayoría de la gente que conozco", me dijo Tim. Compartió un vívido recuerdo de una conversación que tuvo con su madre, mientras estaban sentados en el coche a la salida de un taller mecánico: "Tenía trece años y estábamos hablando de cómo cambia la gente. Y mi madre, que es psiquiatra, me dijo que la gente suele dejar de cambiar mucho cuando llega a la treintena. Empiezan a aceptar lo que son, y a vivir con ellos mismos tal y como son. Y, tal vez porque yo era una persona infeliz y enojada en ese momento, encontré esa idea ofensiva. Y juré entonces que nunca dejaría de cambiar. Y no he dejado de hacerlo".

¿Los dos Tim tienen ante sí la imagen completa de lo que son? Conozco a mi suegro desde hace sólo veinte de sus setenta y dos años, pero incluso en este tiempo ha cambiado bastante, volviéndose más paciente y comprensivo; por lo que se ve, la vida que llevaba antes de conocerle también tenía sus propios capítulos aparte. Y hay un sentido fundamental en el que mi amigo del instituto no ha cambiado. Desde que le conozco, ha estado comprometido con la idea de ser diferente. Para él, la verdadera transformación sería el asentarse; el cambio interminable es una especie de coherencia.

Galen Strawson señala que hay una amplia gama de formas en que las personas pueden relacionarse con el tiempo a lo largo de sus vidas. "Algunas personas viven en modo narrativo", escribe, y otras no tienen "ninguna tendencia a ver su vida como si constituyera un relato o un desarrollo". Pero no se trata sólo de ser un continuador o un segmentador. Algunas personas viven episódicamente como una forma de "disciplina espiritual", mientras que otras "simplemente no tienen rumbo". El presentismo puede "ser una respuesta a la indigencia económica -una devastadora falta de oportunidades-, o  bien una gran riqueza". Continúa diciendo: hay indolentes, vagabundos, despreocupados lirios del campo, místicos y personas que trabajan duro en el momento presente. . . . Algunas personas son creativas aunque carezcan de ambición o de objetivos a largo plazo, y saltan de una pequeña cosa a la siguiente, o producen grandes obras sin planearlo, por accidente o por acumulación. Algunas personas son muy coherentes en su carácter, lo sepan o no, con una forma de constancia que puede sustentar la experiencia de la continuidad del yo. Otras son consistentes en su inconsistencia, y se sienten continuamente desconcertadas y fragmentadas.

Las historias que nos contamos a nosotros mismos sobre si hemos cambiado están destinadas a ser más simples que la esquiva realidad. Pero eso no quiere decir que sean inútiles. La historia de mi amigo Tim, que jura que cambia siempre, muestra cómo esas historias pueden estar cargadas de valor. Percibir la inmovilidad o la segmentación es casi una cuestión ideológica. Ser cambiante es ser imprevisible y libre; es ser no sólo el protagonista de la historia de tu vida sino el autor de su trama. En algunos casos, significa abrazar un drama de vulnerabilidad, decisión y transformación; también puede implicar una negativa a aceptar la finitud, que es la otra cara de la individualidad.

La perspectiva alternativa -el que siempre hayas sido quien eres- también entraña valores. James Fenton recoge algunos de ellos en su poema "El ideal":

Un yo es un yo.

No es una pantalla.

Una persona debe respetar

lo que ha sido.

 

Este es mi pasado

Que no desecharé.

Este es el ideal.

Esto es lo difícil.

 

Desde este punto de vista, la vida es plena y variable, y todos pasamos por aventuras que pueden cambiar lo que somos. Pero lo que más importa es que la hemos vivido. El mismo yo, aunque alterado, lo absorbió todo y todo lo hizo. Esta perspectiva también implica una declaración de independencia: independencia no del propio yo frente al pasado ni de las circunstancias, sino del poder de las circunstancias y de las elecciones que hacemos para dar sentido a nuestras vidas. Los segmentadores cuentan la historia de cómo han renovado sus casas, convirtiéndose en arquitectos durante el propio proceso. Los continuadores cuentan la historia de una propiedad augusta que seguirá siendo ella misma independientemente de lo que se construya. Por muy diferentes que parezcan esos dos puntos de vista, tienen mucho en común. Entre otras cosas, nos ayudan en nuestro autodesarrollo. Al comprometerse con una vida de cambios, mi amigo Tim podría haberla acelerado. Al concentrarse en su persistencia de carácter, mi suegro puede haber alimentado y refinado su mejor yo.

El paso del tiempo casi exige que contemos una especie de historia: hay ciertas formas que no podemos evitar cambiar a lo largo de la vida, y debemos responder ante ellas. Los cuerpos jóvenes difieren de los viejos; las posibilidades se multiplican en nuestras primeras décadas, y más tarde se desvanecen. Cuando tenías diecisiete años, practicabas el piano durante una hora cada día, y te enamoraste por primera vez; ahora pagas los cargos de tus tarjetas de crédito y ves Amazon Prime. Decir que hoy eres la misma persona que hace décadas es absurdo. Una historia que segmenta limpiamente tu pasado en capítulos también puede ser artificial. Y, sin embargo, hay valor en querer imponer orden al caos. No es sólo una cuestión de calmarse uno mismo: el futuro se cierne sobre nosotros y debemos decidir cómo actuar en función del pasado. No se puede continuar una historia sin escribirla primero.

Aferrarse al único relato de su propia mutabilidad puede ser limitante. Las historias que hemos contado pueden resultar demasiado estrechas para nuestras necesidades. En el libro Life is Hard  (La vida es dura), el filósofo Kieran Setiya argumenta que ciertos desafíos vigorosos -la soledad, el fracaso, la mala salud, el dolor, etc.- son esencialmente inevitables; mientras que tendemos a que se nos eduque en una tradición ampliamente redentora que "nos insta a centrarnos en lo mejor de la vida". Una de las ventajas de afirmar que siempre hemos sido quienes somos es que ello nos ayuda a pasar por alto los acontecimientos perturbadores que han trastornado nuestras vidas. Pero es bueno, como muestra el libro, reconocer las experiencias duras y preguntarse cómo nos han ayudado a ser más fuertes, más amables y más sabios. En términos más generales, si durante mucho tiempo has respondido a la cuestión de la continuidad de una cierta manera, podrías intentar responderla de otra. Para variar, considérate que eres más o menos continuo de lo que suponías. Averigua qué revela esta nueva perspectiva.

Los actos de autonarración tienen una cualidad recursiva. Me cuento una historia sobre mí mismo para sincronizarme con la historia que estoy contando; luego, inevitablemente, reviso la historia a medida que voy cambiando. El largo trabajo de revisión puede ser en sí mismo una fuente de continuidad en nuestras vidas. Uno de los participantes en la serie Up le dice a Apted: "He tardado prácticamente sesenta años en comprender quién soy". Martin Heidegger, filósofo alemán a menudo impenetrable, sostenía que lo que distingue a los seres humanos es nuestra capacidad de "tomar posición" sobre lo que somos y quiénes somos; de hecho, no tenemos más remedio que hacernos preguntas incesantes acerca de lo que significa existir, y lo que todo ello supone. Preguntar y ensayar respuestas es tan fundamental para nuestra personalidad como lo es el crecimiento de un árbol.

Recientemente, mi hijo ha empezado a entender que está cambiando. Se ha dado cuenta de que ya no cabe en su camisa favorita, y me enseña cómo duerme un poco en diagonal en su camita de niño. Le han pillado paseando por la casa con unas tijeras de verdad. "Ya soy un niño grande y puedo usarlas", dice. Al pasar por uno de los lugares favoritos de la playa, me dice: "¿Recuerdas cuando jugábamos con camiones aquí? Me encantaba entonces". A estas alturas, ya ha tenido varios nombres diferentes: le llamamos "pequeñín" después de nacer, y ahora le llamo "Señor Hombre". La comprensión de su propio crecimiento es un paso en su crecimiento, y es, cada vez más, un ser doble: un árbol y una vid. Mientras el árbol crece, la enredadera se enrosca, encontrando nuevos asideros en la forma que lo sostiene. Es un proceso que continuará durante toda su vida. Cambiamos, y cambiamos nuestra visión de ese cambio, mientras vivimos.

Joshua Rothman

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miércoles, 24 de agosto de 2022

Una inteligencia sin semántica


A vueltas con la IA cuando parece humana, una charla con el físico cuántico Alexei Grinbaum.

Aquí en V.O. en Le Monde de hoy.

Y aquí debajo una tradu exprés:

La inteligencia artificial desplaza la frontera entre lo humano y lo no humano

Alexei Grinbaum, físico cuántico y filósofo, comenta el caso de un ingeniero que fue despedido por Google por haber mencionado públicamente su preocupación durante un intercambio con una inteligencia artificial.


Entrevista realizada por Laure Belot y David Larousserie

Alexei Grinbaum es físico y filósofo en la Comisión Francesa de Energía Atómica y Energías Renovables (CEA). Es miembro del Comité Nacional de Ética Digital de Francia y advierte sobre el fascinante y preocupante progreso de la generación automática de lenguaje. En particular, habla para Le Monde sobre las declaraciones de un empleado de Google, Blake Lemoine, en el Washington Post el 11 de junio. Tras conversar con el último algoritmo de procesamiento del lenguaje natural de la empresa, LaMDA, este ingeniero explicó que creía estar hablando con una inteligencia humana a la que atribuía la sensibilidad de un niño de 7 u 8 años. La revelación de los detalles de las conversaciones puso de manifiesto los considerables avances de Google en materia de lenguaje y reavivó los debates sobre las capacidades de las máquinas. Blake Lemoine fue despedido el 22 de julio por lo que, según la empresa, fue un incumplimiento de su política de seguridad.


-¿Qué le parece este caso de conversación realista con una inteligencia artificial?

Desde 1965, con el primer chatbot [bot conversacional], Eliza, se sabe que las máquinas que hablan pueden tener efectos psicológicos en los usuarios. Eliza era un sistema determinista y bastante trivial cuya estrategia consistía en convertir las afirmaciones en preguntas para relanzar la conversación. Con los sistemas actuales de inteligencia artificial (IA), la estrategia es diferente, pero Blake Lemoine también ha padecido sus efectos: vive la ilusión de que esta máquina tiene emociones, estados de ánimo... Y saber que es una máquina no le impide, con todo, proyectar cualidades humanas sobre LaMDA. Proyecta sentimientos, como a veces hacemos con nuestro querido coche o nuestro travieso smartphone...

-Pero la ilusión es casi perfecta, ¿no?

La particularidad estriba en que esta ilusión proviene del lenguaje, sin necesidad de recurrir a una bonita figura humanoide, como la robot Sophia. LaMDA escribe texto, y eso es suficiente para la proyección de los rasgos humanos. Hay que recordar que en la Edad Media se podía nombrar a un "monstruo" si cumplía uno de estos tres criterios: paternidad humana, rostro humano o que estuviese dotado de habla. En cuanto una entidad extraña habla en nuestro lenguaje, se establece automáticamente una relación con el interlocutor humano. En los mitos, los agentes no humanos que nos hablaban eran dioses, demonios o ángeles. Ahora interactuamos con unas auténticas hazañas técnicas, con máquinas que hablan.

-¿Se ha superado el test de Turing, que distingue lo artificial de lo humano?

De hecho, esta prueba está obsoleta, porque en su versión original ya ha sido superada por muchos sistemas. Existen otras pruebas, como la de Lovelace, propuesta a principios de la década de 2000. La noción de inteligencia marca una especie de carrera precipitada hacia el horizonte eternamente inalcanzable de una inteligencia "verdaderamente" humana. Hace diez años, la generación de textos por parte de LaMDA y similares se habría considerado un logro increíble. Turing lo habría llamado "inteligencia", pero nosotros no. Todo depende de los criterios de tiempo y vocabulario, por ejemplo. si el lapso de charla es breve, muchos sistemas pasan la prueba. Pero a lo largo de una hora de interacción, ninguna IA puede engañar perfectamente a un ser humano. Lo mismo ocurre con los temas de conversación: con un número limitado de temas, puede hacerlo. La cuestión no es de competencia, sino de imitación mutua. Aunque el usuario sepa que está hablando con una máquina, la imitará. Y adoptará algunos de sus tics, sus formas de expresarse, que no eran originalmente humanas.

-Pero ¿qué diferencia a LaMDA de otros modelos lingüísticos lanzados recientemente?

A diferencia de otros modelos (y ya hay muchos: GPT-2 y GPT-3, de la empresa OpenAI; Gopher, de DeepMind, propiedad de Google, en Londres; YAML, de la rusa Yandex; Wu Dao, de la china Baidu; Jurassic-1, de la israelí AI21 Labs...)  LaMDA demuestra cierta robustez al ofrecer siempre la misma respuesta al mismo problema.  Y sus respuestas tienen sentido. Esto es, por ejemplo, lo que se busca cuando se da un consejo jurídico o médico. Pero LaMDA se acerca a lo humano porque también crea la ilusión de tener libre albedrío. Los sistemas anteriores, por lo general, descarrilan cuando la conversación se alarga demasiado. Con algunas variables de control suplementarias, LaMDA es capaz de mantener una larga conversación sin salirse del marco, e incluso de mantener la ilusión de tener conciencia de sí misma.

-¿Qué quiere decir con esto?

En la conversación entre LaMDA y Blake Lemoine, es fascinante ver que LaMDA habla de sí misma, de sus emociones, de sus estados de ánimo de forma coherente. Mantiene esta habilidad a lo largo del tiempo. El interlocutor se convencerá poco a poco de que hay un verdadero "agente" detrás. LaMDA no saltará de un tema a otro ni dirá cosas extrañas. Esta cercanía con nosotros es inquietante. Esto explica la creencia de Lemoine de que la máquina está dotada de personalidad. Pero, de nuevo, esto es sólo el resultado de una proyección antropomórfica.

Los avances en la generación automática de lengua se han acelerado desde hace dos o tres años. Hace seis meses, nos preguntábamos si la máquina podía mantener su "yo" con la suficiente coherencia a lo largo de páginas enteras de diálogo. LaMDA responde en gran medida a esta pregunta. Estamos ante lo que el  experto en robótica japonés Masahiro Mori llama "El valle inquietante", aplicado al lenguaje: un sistema de IA que se acerca demasiado a nosotros, y nos perturba. A los humanos les gusta saber quién les habla, si una máquina u otro ser humano, y no difuminar esa distinción. La inteligencia artificial ya está desplazando la frontera entre lo humano y lo no humano.

-¿Qué consecuencias puede tener esto?

En primer lugar, gracias a los sistemas de generación de lenguaje o de imágenes (como Dall-E 2 de OpenAI), muchas profesiones se encontrarán con creaciones originales pero no humanas: los profesores y sus alumnos, los escritores, los artistas, los periodistas, etc. Hace cinco años, creía, como otros, que las profesiones creativas estaban a salvo de la automatización. Pero esto no es cierto. La IA genera lenguaje e imágenes de la forma más creativa del mundo. Excepto que lo hace de forma diferente a nosotros, inhumanamente. Y eso conlleva riesgos.

-¿Cuáles son?

El lenguaje que genera no tiene, para la máquina, ningún valor de verdad, ni lógica de razonamiento. LaMDA no tiene semántica, mientras que los humanos dan significado a las palabras. Si la máquina dice "ve y mátate", el ser humano puede pensar que la máquina se lo está sugiriendo, mientras que para la máquina es sólo un cálculo numérico sin ningún significado.

Sin llegar a estos extremos, son posibles otras manipulaciones. Si quiere convencer a alguien de que le compre una pizza a usted y no a su competidor, no hay nada mejor que un lenguaje que pueda despertar una emoción a su favor. Los objetivos también pueden ser los niños, los ancianos, que podrían sufrir efectos reales en su estado psicológico y cognitivo... Podría empeorar, con el desarrollo de los deadbots

-¿Qué es esto?

Este tipo de chatbots puede hablar como una persona muerta, habiendo aprendido de todos los mensajes escritos por el difunto. Dialogar con un deadbot (robot o bot muerto) no es como ver un vídeo o una fotografía antigua. Un deadbot innova creando contenidos nuevos, con giros originales y frases parecidas [a los del sujeto].

En cierto modo, es como hablar con las mentes que salen de la máquina. Y cambia el estatuto de la muerte. Un joven canadiense, Joshua Barber, mantuvo una conversación con una máquina que imitaba a su amiga muerta en 2021, utilizando la GPT-3. Esto parece haber tenido un efecto terapéutico beneficioso, pero hay que tener en cuenta que OpenAI ha suspendido esta utilización.

-¿Pueden las empresas controlar estos usos?

Todas son conscientes de que los derrapajes pueden dañar su reputación. En sus artículos científicos sobre el procesamiento del lenguaje, hay párrafos obligatorios sobre cuestiones éticas. OpenAI, Google, etc. se preocupan por lo que llaman la "alineamiento" de los sistemas de inteligencia artificial con los valores de la sociedad. Por ejemplo, hay que evitar los prejuicios discriminatorios basados en el género, el color de la piel, etc. En la práctica, algunas empresas están retrasando el lanzamiento de sus modelos de lenguaje, siguiendo el ejemplo de OpenAI en 2019 con GPT-2. Actualmente, LaMDA no es de acceso abierto. Para los textos largos, propongo mantener la frontera entre el lenguaje humano y el de las máquinas "etiquetando" digitalmente las producciones de las máquinas para distinguirlas de las humanas.

-¿Y las autoridades públicas?

Una cosa es cierta: la actual regulación por el Reglamento General de Protección de Datos [GDPR] es insuficiente. El ejemplo de Lemoine muestra que, incluso estando informado de la calidad no humana de LaMDA, experimentó importantes efectos psíquicos. El paradigma del consentimiento libre e informado, que se basa en la idea de que el ciudadano informado es autónomo en sus decisiones, no es suficiente para evitar la manipulación.

Además, en el caso de los deadbots, el concepto de datos personales no se aplica después de la muerte. Por ello, el Comité Piloto Nacional de Ética Digital [de Francia] ya se pronunció, en noviembre de 2021 a favor de una normativa más precisa. Su opinión muestra por qué los chatbots deben ser clasificados como sistemas de IA de alto riesgo en la futura directiva europea.

A nivel europeo, la reflexión sobre los modelos de lengua no ha hecho más que empezar. El proyecto de investigación TechEthos, que reúne a varios países y al que contribuye la CEA, hará una serie de recomendaciones a principios de 2023, tras haber analizado en un informe en junio los problemas éticos que plantean cinco tecnologías, entre ellas el procesamiento del lenguaje y la realidad virtual.

-¿Hemos tomado la medida de estas transformaciones?

Todavía no con respecto al lenguaje. Y eso es preocupante. Ya no es necesario consultar el oráculo de Delfos ni llamar a un mago. Generar un lenguaje no humano se ha convertido en algo sencillo y accesible para todos. Sin embargo, la lengua es un elemento constitutivo de la identidad humana y de la vida en sociedad. Estamos en proceso de modificar tanto la condición humana como la sociedad.

Laure Belot y David Larousserie

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